El balcón al mar, un proyecto muy interesante
13/06/2008
Que Sagunto, ambos núcleos, siempre ha vivido de espaldas a su puerto marítimo, es una verdad que a nadie puede escandalizar. Los ‘morvedríes’, porteños y saguntinos, no hemos mirado mucho hacia las instalaciones portuarias, si exceptuamos el 15 de agosto con motivo de las cucañas marítimas de las Fiestas Patronales.
El anuncio del acuerdo entre la Autoridad Portuaria, responsable del recinto, y el consistorio saguntino para la creación de una comisión de estudio ‘para mejorar la relación’ entre la ciudad y el puerto parece, a priori, una noticia, cuanto menos, muy interesante.
Una de las señas de identidad más características de la capital del Camp de Morvedre es su puerto marítimo, que cada vez cobra más importancia a nivel comercial gracias a la segunda dársena, cuyas actuaciones están muy avanzadas, y a la tercera, que ya está proyectada. Sin embargo, este papel dinamizador, económicamente hablando, las instalaciones portuarias son un destacado polo de atracción económico, ya que sirve de punto de partida y de llegada para multitud de empresas, tanto del Camp de Morvedre como del resto de la Comunitat, no se traslada a la vida social.
Es cierto que hay proyectada una marina deportiva, que podría llevar aparejado una zona comercial y de ocio, un proyecto que a buen seguro serviría para darle un impulso social a esta infraestructura. Sin embargo, éste no es la única actuación necesaria.
Si Sagunto vive de espaldas a su puerto, esta instalación tampoco mira hacia el núcleo urbano. No existe un acceso directo para peatones que lo haga atractivo, ni las instalaciones están acondicionadas para recibir visitantes. Estamos seguros de que si se realizaran actuaciones en este sentido, el puerto se convertiría en un verdadero balcón al mar que dotaría de un mayor atractivo a la ciudad.
Pero para que ello sea posible es necesaria una importante inversión y la implicación de todas las administraciones: el ministerio de Fomento a través de la propia Autoridad Portuaria de Valencia, la Generalitat y, por supuesto, el ayuntamiento de Sagunto, en la medida de sus posibilidades.
No obstante, una actuación necesaria y paralela a este proyecto es una apremiante actuación en el malecón de Menera, un inmenso solar que debe convertirse en la transición natural entre la ciudad y el puerto.